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SOBREVIVIR SIENDO AUTÓNOMA

  • Foto del escritor: LOLA J. ESPEJO
    LOLA J. ESPEJO
  • 25 abr 2024
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 4 jun 2024

Mucha gente me pregunta sobre ser autónoma porque no es nada fácil, aunque obviamente todo tiene sus pros y sus contras. Yo llevo ya 2 años y un par de meses y os voy a hablar del sector audiovisual porque es en el que tengo experiencia.


La mayoría de trabajos más profesionales te piden que estés dada de alta y puedas facturar, por lo que te ves obligada a coger solo trabajos más precarios en los que no se nos paga nada o se nos paga con la “repercusión” tan conocida en el sector, qué pena que no se pueda pagar el alquiler con ella.


Luego están los que te dicen: “Justo para este proyecto no tenemos presupuesto, pero si nos gusta cómo trabajas te llamaremos para el siguiente que tendremos presupuesto seguro”. Y muchas veces piensas que no das la talla, pero no cariño, es que la gente tiene mucha cara. Estuve unos 3 años o más haciendo trabajos básicamente de gratis mientras trabajaba en otras cosas y esta es una parte del proceso bastante triste y de la que es muy difícil salir porque como ya os digo es la pescadilla que se muerde la cola, no puedes darte de alta porque no cobras lo suficiente pero no puedes escalar sin darte de alta. Sostuve esta situación hasta que tuve suficiente material para hacerme un reel en condiciones.


Gracias a este reel encontré un cliente estable, una empresa que me mandaba trabajo todos los meses. En ese momento me di de alta porque me lo exigían y hasta entonces no había tenido la seguridad de poder permitirme ser autónoma. Creo que esa es la primera clave para poder ser legal, porque sino no es sostenible la ansiedad que supone el hecho de que aunque no tengas nada de trabajo tienes que seguir pagando la cuota. 


Un ordenador con un monitor externo y una planta en un escritorio
Foto de Tranmautritam

Cuando des el paso o estés pensando en darlo, busca una gestoría de confianza, pregunta a otras personas autónomas y que te recomienden, porque no serías la primera persona que se come una multa por una gestión mal hecha. Además, las gestorías pueden ayudarte con las ayudas, que dependen normalmente de la comunidad autónoma en la que estés empadronada. Lo normal es empezar pagando unos setenta euros al año la reducción es menor cuando llevas dos años de alta pagas la cantidad sin reducción, que varía según tu actividad y lo que facturas.


Ten en cuenta que aparte de la cuota, cada 3 meses tendrás que pagar todos los impuestos de lo que factures, o sea que cuando cobres los trabajos guarda siempre de sobra, yo suelo calcular que la mitad de lo que te ingresan se va. Yo siempre pago toda la trimestral del tirón aunque también puedes separarlo y pagar por meses. En mi caso, prefiero guardarlo cuando cobro y pagarlo todo de golpe para quitármelo de encima y estar dos meses sin rallarme. Si guardas la mitad de lo que cobras y tienes gastos que declarar, siempre será menos,  así que te debería sobrar algo, y más vale que sobre que no que falte.


Antes hablaba de que ser autónoma tiene pros y contras. Los contras ya han quedado claros, pero es verdad que también tiene pros. Yo soy una persona muy inquieta, me gustan cero las rutinas, entonces para mí el tener un horario fijo es la muerte. El hecho de poder levantarte más tarde y recuperar a la tarde-noche o el poder tomarte como libre el día que te levantas deprimida o con la regla sin tener que pedir permiso es algo increíble. Tienes mucha más flexibilidad, sobre todo yo que trabajo desde casa con el ordenador. Puedo ir de viaje y llevarme el trabajo o irme una semana a casa de mis padres sin tener que dar explicaciones a nadie. ¿Echo de menos las vacaciones pagadas? Muchísimo, pero me compensa porque puedo administrar mi tiempo como yo vea conveniente, no tengo que estar atada a unos horarios o días de trabajo, y si un mes trabajo más duro o me sale más trabajo de pronto, voy a cobrar más, porque cuando curras en una tienda (por ejemplo) en navidad trabajas diez veces más y cobras lo mismo. 


También te digo, hay alternativas. Si no tienes clientes fijos o ganas poco puedes hacer las trimestrales para pagar el IVA sin estar dada de alta en hacienda. También puedes facturar a través de una cooperativa, que normalmente se quedan un porcentaje pero te facilitan el proceso y no tienes que darte de alta, pero ojo, hasta donde yo sé con estas opciones no estás cotizando. Esto es guay si tienes un trabajo asalariado y solo facturas de vez en cuando, pero si no estás trabajando el no estar de alta a la larga puede ser una faena, por lo que yo recomiendo recurrir a estas alternativas hasta que veas que tienes durante unos meses el suficiente trabajo o clientes para poder lidiar con los gastos.

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